16 de abril de 2010

When the sun goes down

5 de febrero. Palacio Vistalegre. Madrid. Once mil espectadores.
A las diez en punto salen de entre una nube de humo 4 personitas melenudas tocando "Dance little liar".


"Hola, somos los Arctic Monkeys"


Y empiezan a darle caña al asunto con "Brianstorm".

El repertorio no puede ser mejor y entre "My propeller" y "Crying lightning" llegan los éxitos. Gritamos con "The view of the afternoon", vibramos con el temazo ártico por excelencia "I bet you look good on the dance floor" y saltamos como locos en el momento estelar de la noche con "When the sun goes down".

"¡Qué brutales son,chi!"
















Se despiden con 505 cañones de confeti brillante. No es necesario que hagan nada más; no queremos que sean simpáticos, nos da igual que hablen en castellano o las técnicas de luminotecnia que utilicen, lo único que importa es que hemos disfrutado durante 90 minutos de unos monos que se han portado como Dios manda y que estamos exhaustos.


"DE MADRID AL CIELO Y DE MÓSTOLES AL SUELO"

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