Hoy me he puesto a pensarlo, y es verdad, desde pequeña tengo sensaciones que muchas (muchas) veces se cumplen.
No es adivinar el futuro, eso es mucho más complicado... pero digamos que sé lo que va a pasar.
Cuando se me pasan por la cabeza este tipo de presentimientos no se lo digo a nadie, por si luego no acierto (como cuando escribo en la agenda los planes a lápiz por si luego se caen, o como cuando no le dije a nadie que me presentaba al examen de conducir hasta que aparecí con la "L"), bueno, aunque ahora que lo pienso, tampoco lo digo cuando resulta que llevaba razón, pero eso es aparte.
También es cierto que en las cosas importantes he fallado, como cuando estaba convencida de que nuestro amor, o más bien, su amor hacia mí, iba a acabar porque estaba segura de que iba a suspender un examen decisivo. El examen lo suspendí, así que podemos decir que fue un fifty-fifty.
Eso sí, no hay ningún plan establecido en esto que me pasa de tener sensaciones, normalmente me doy cuenta de que tengo una por el vuelco que me da el corazón. Sí, normalmente me quedo paralizada por el miedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario