3 de diciembre de 2010

Despierta

Tienes dos ojos enormes al otro lado
de la almohada.

Entre el parpadeo veo imágenes que se graban
a fuego y que sigo viendo ahora, como en
esas teles y cámaras de juguete de cuando
éramos pequeños, que tenían un visor y un
botón que iba cambiando la foto.

Fundido a negro. Abro los ojos. Fundido a
negro. Abro los ojos.

Y ahora que alguien venga y me diga
que esto no es amor.

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